Ahí estabas, sentada a mi lado, hablándome y riendo.
Tocabas mis manos con tus palabras y acariciabas mi pelo con tu sonrisa.
Me regalabas mares con tu mirada y esperanza con tus movimientos.
Me dijiste : "Ven, ¿No ves que estoy aquí?."
No dije nada. Me limite a cerrar los ojos y desperté.