Hoy , en la penumbra de la noche, te he soñado.
No lo hice durmiendo, despierto tampoco estaba
pero tan real ha sido que aún tu olor, en mí, perdura.
Hoy, a mi corazón fatigado, le has hablado.
Lo has arrullado, consolado y abrazado
y ahora , después de tanto mimo, tu calor añora.
Yo si que añoro tu calor, este frío invierno me mata.
ResponderEliminarTe extraño ,como nunca lo habia hecho.