Silencioso, casi de puntillas, camino poniendo mis pies en las huellas que los tuyos fueron dejando.
Huelo las flores que un poco antes tu habías rozado y respiro el aire que por tu boca pasó.
Miro hacia el horizonte que , seguro, admirabas al pasar y me detengo donde se que lo has hecho y, cuando a la cima llego, grito tu nombre para que el eco sepa que te protejo.
Luego, despierto y ya no lo recuerdo, pero la sonrisa en mis labios me dicen que de nuevo lo he hecho, de nuevo te he estado siguiendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario